Muchas personas prueban los baños fríos para aliviar el dolor articular. Pero, ¿funcionan realmente? ¿Y qué dicen las investigaciones al respecto?
Vamos al grano...
¿Qué es el dolor articular?
Dolor articular = dolor, rigidez o inflamación en una o más articulaciones.
Frecuente en afecciones como:
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Osteoartritis
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Artritis reumatoide
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Gota
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Exceso de trabajo
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Cambios por edad
Puede doler al caminar, sentarse, estar de pie... incluso al dormir.
El dolor puede aparecer de forma gradual o repentina, y a menudo empeora con el frío.
Entonces, ¿por qué exponerse a aún más frío?
Eso es precisamente lo que vamos a averiguar...
¿Qué le ocurre al cuerpo durante un baño frío?
Cuando te sumerges en agua fría, suceden varias cosas inmediatamente:
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Los vasos sanguíneos se contraen: el cuerpo envía sangre a los órganos internos para mantenerte con vida.
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El sistema nervioso se pone en marcha: la adrenalina, la dopamina y la noradrenalina se disparan.
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Se reduce la inflamación: el enfriamiento temporal puede reducir la hinchazón y el dolor.
Es como ponerse una gran bolsa de hielo en todo el cuerpo.
Investigación: ¿Los baños fríos ayudan a aliviar el dolor articular?
Sí... y no.
La ciencia está un poco dividida. Esto es lo que sabemos:
✅ El frío reduce la inflamación
Se ha demostrado que los baños fríos (o crioterapia) reducen los marcadores inflamatorios, como la proteína C reactiva (PCR).
✅ El dolor se alivia a corto plazo
Muchos estudios demuestran que los baños fríos proporcionan un alivio temporal del dolor, al igual que un analgésico.
❌ El efecto es individual
Cada persona reacciona de manera diferente. Algunas obtienen un alivio rápido, mientras que otras no sienten nada en absoluto.
❌ No es una solución a largo plazo
Los baños fríos no tratan la causa principal del dolor articular. Son más bien una «solución rápida».
Según una investigación publicada en la revista Journal of Inflammation Research (2014), la exposición al frío puede reducir los marcadores inflamatorios, como la interleucina-6 (IL-6) y la proteína C reactiva (PCR).
🔗 Bleakley CM, Davison GW. « ¿Cuál es la justificación bioquímica y fisiológica para utilizar la inmersión en agua fría en la recuperación deportiva ? ». Revista de Medicina Deportiva. 2010;40(6):381-386.
Es imposible saber con certeza de antemano si los baños fríos te ayudarán con el dolor articular, pero hay algunos indicios y factores que pueden darte una pista sobre si vale la pena probarlos. Así es como puedes planteártelo:
¿Cómo saber si los baños fríos pueden ayudar con el dolor articular?
1. ¿Qué tipo de dolor articular tiene?
Dolor inflamatorio (por ejemplo, artritis reumatoide, articulaciones inflamadas y calientes):
Es posible que sienta algo de alivio, ya que el frío reduce la inflamación, pero consulte primero con su médico.
Osteoartritis (desgaste):
Los baños fríos pueden aliviar temporalmente el dolor, pero el calor suele ser más eficaz.
Puede probar ambos, ya que a veces al cuerpo le gustan los contrastes.
¿Ya te molesta el frío?
Si el frío te hace sentir peor o te incomoda cuando te expones a él en tu día a día, probablemente los baños fríos no sean para ti.
2. ¿Cómo reaccionas ante el frío local?
¿Ha probado a ponerse una bolsa de hielo en la articulación dolorida?
Si le sienta bien y el dolor disminuye durante unos minutos, entonces puede que valga la pena probar con un baño frío.
3. ¿Cómo está tu salud en general?
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Buena circulación sanguínea ✅
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Sin problemas cardíacos ✅
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Te mueves mucho todos los días ✅
Entonces hay más posibilidades de que el cuerpo reaccione positivamente a la exposición al frío.
4. ¿Estás dispuesto a intentarlo varias veces?
Los baños fríos no siempre tienen un efecto inmediato. Puede que tengas que probar entre 3 y 5 veces antes de que tu cuerpo se relaje lo suficiente como para sentir alivio.
Si solo lo pruebas una vez y te rindes, entonces es más difícil saberlo.
5. ¿Se puede combinar con movimiento?
El efecto de un baño frío suele ser mayor inmediatamente después de realizarlo.
Si puede realizar ejercicios ligeros, ejercicios de movilidad o estiramientos suaves después del baño, podrá potenciar el alivio.
Baño frío + dolor en las articulaciones = ¿Vale la pena probarlo?
Sí, si lo haces bien.
