¿Cómo empezar a darse baños de hielo? - Guía para principiantes

¿Cómo empezar con los baños de hielo? - Guía para principiantes


Los baños de hielo pueden dar un poco de miedo cuando te enteras de su existencia por primera vez. Pero con la actitud y la preparación adecuadas, pueden ser una experiencia increíblemente gratificante y refrescante. Tanto si quieres mejorar tu recuperación, reforzar tu sistema inmunológico o simplemente probar algo nuevo, es importante empezar con buen pie.

Aquí tienes una guía paso a paso para iniciarte en los baños de hielo como principiante.

Lo que hay que tener en cuenta es que hay que prepararse mentalmente.

Los baños helados tienen que ver tanto con la fortaleza mental como con la resistencia física. Es normal sentir resistencia ante la idea de meterse en agua helada, pero recuerda que es un reto que puedes superar. Respira hondo y concéntrate en tu objetivo: sentirte más fuerte y con más energía después.

También hay que elegir el lugar adecuado y disponer de un buen equipamiento.

  • Inicio: Llena tu bañera de agua fría y añade cubitos de hielo para bajar la temperatura a unos 5-15°C.

  • Barril para baño de hielo: Si te tomas en serio los baños de hielo, puedes invertir en un barril especial para baños de hielo, que facilita el control de la temperatura.

¿Con qué frecuencia se debe tomar un baño de hielo cuando se es principiante?

Comience con 1–2 veces por semana.

Una vez que te acostumbres, puedes aumentar la frecuencia a 3 o 4 veces. Pero descansa si tu cuerpo se siente cansado.

Concéntrese en respirar y moverse durante el baño de hielo

  • Respiración. Recuerda concentrarte en respirar con calma y de forma controlada. Inhalar profundamente por la nariz y exhalar lentamente por la boca puede ayudarte a soportar el frío.

  • ¡Muévete! Debes mover ligeramente los brazos y las piernas para mantener la circulación sanguínea, pero evita los movimientos excesivos, ya que pueden aumentar las molestias.

¡Calienta después! No te quedes quieto.

Después del baño de hielo, es importante calentar el cuerpo de forma adecuada y controlada. Sécate bien y ponte ropa de abrigo. ¡Y luego ponte en marcha!

Evita darte una ducha caliente inmediatamente, ya que puede estresar al cuerpo. Espera entre 15 y 30 minutos.

Sé coherente, un poco, a menudo, es mejor una vez muy de vez en cuando.

Para experimentar los beneficios para la salud de los baños de hielo, debes pensar de la misma manera que cuando empiezas a hacer ejercicio: la disciplina y las sesiones regulares son la clave. Empiece de 1 a 3 veces por semana y cúmplalo. Ajuste la frecuencia en función de cómo reaccione su cuerpo.

 ¡Escucha también a tu cuerpo!

Los baños de hielo no son para todo el mundo, y es importante respetar los límites de tu cuerpo. Si tienes problemas de corazón, de tensión arterial o cualquier otro problema de salud, consulta a un médico antes de empezar a darte un baño de hielo.

Consejos para empezar con buen pie

  • Empieza en verano o primavera, cuando es más fácil soportar el frío.

  • Trae a un amigo para que te apoye: puede hacer que la experiencia sea más divertida y menos aterradora.

  • Celebra tus progresos, por pequeños que sean. Cada baño helado es una victoria.

Los baños de hielo son más un viaje interior que un concurso de Instagram. Aunque a veces puede parecer lo contrario... Pero si empiezas poco a poco y vas sintiendo cómo aumenta tu resistencia, pronto descubrirás por qué tanta gente habla de los beneficios de los baños de hielo.

Resumen sencillo: ¡pruebe los baños de hielo hoy mismo, y empiece con cuidado!